jueves, 19 de septiembre de 2013

Institucionalizando farsas: MISTURA

Me sorprende lo felices que nos sentimos los peruanos al ser estafados. Bueno, quizá habría que ser más amplios en la idea: los humanos en general somos tan fáciles de manipular y moldear que ya nada sorprende. Veo con asombro como se ha institucionalizado la Feria Gastronómica Mistura como el evento del año. Me resulta increíble ver que los precios de las entradas aumentan año a año y aun así, la gente sigue asistiendo: 25 soles de entrada y 20 soles para poder hacer uso de los estacionamientos para autos. ¡Increíble! Ya gastaste 45 soles y aún no comiste plato alguno. Es más, miles de peruanos, con sueldos bastantes limitados, esperan dicha feria para gastar algunos cientos de soles en comidas que todo el año pueden comprar en mercados y plazas sin tener que pagar un solo sol de entrada ni de parqueo. Tema aparte sería las incansables colas. ¡Dios! Consuela el alma de tanto inocente comensal que pone a prueba su tolerancia e insensatez por un plato de comida. Qué cojudez. Conversando con algunos ufanados asistentes, me comentan que Mistura es un éxito porque puedes encontrar todo tipo de comida en un solo lugar ¿Y? ¿Acaso podrás comer todo? ¿Cuántos platos puede soportar tu estómago y respaldar tu billetera? Es increíble realmente como nos han hecho creer que Mistura es el paraíso gastronómico y todos pisamos el palito, extendemos los brazos hacia el frente y marchamos solemnes para alimentar las arcas de los más astutos. El día que en el Perú se institucionalice la feria nacional de venta de excremento, ya sabemos que todos correrán a ella. Los buses del Metropolitano al servicio de nosotros van por cuenta de la casa. Es decir…